El reto
Una campaña global para una casa de lujo sin brief ni cliente: hombre y mujer, moda y perfume, día y noche. Todo tenía que leerse como una sola marca y los dos personajes no podían cambiar de cara en ningún plano.
La idea
“Quiet luxury, elegance & individuality”. Dos identidades paralelas unidas por la misma sofisticación. Él lleva el vitíligo como firma: se trata como un rasgo inviolable, con poro y sin suavizado. Ella es irreverente y sastre a la vez: bustos de mármol, contrapicados en Nueva York y esmoquin de noche.
El proceso
La campaña se divide en capítulos como un lookbook: la silueta parisina de día, la fragancia en estudio de terciopelo, la huida en coche a la Riviera, el retiro en la costa, la alta sastrería nocturna y una edición especial heritage España. Cada bloque tiene su luz y su paleta, pero el grano, el negro profundo y el rojo carmesí se repiten en todos para atarlo.
Resultado
47 imágenes de campaña para dos personajes, key visuals de fragancia y un lookbook web para enseñarlo. Es un proyecto de autor: la marca es real, el encargo no.